¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad que impide al organismo utilizar correctamente la energía de los alimentos. Aparece cuando el páncreas no produce insulina o si produce insulina pero el organismo no es capaz de utilizarla (resistencia a la insulina). La insulina es una hormona necesaria para transportar la glucosa desde el torrente sanguíneo a las células donde se transforma en energía. La glucosa es la forma del azucar en el torrente sanguíneo. Es producido por la digestión de los alimentos y es consumido por las células; la glucosa sanguínea es la fuente de energía del organismo. La insulina, una hormona normalmente producida por el páncreas, es necesaria para que las células puedan utilizar la glucosa como fuente de crecimiento y de energía.
Los 3 tipos más comunes de diabetes son:
- Diabetes del tipo 1: el páncreas ya no produce insulina. Para sobrevivir, se debe administrar insulina por medio de inyecciones o una bomba de insulina. La diabetes del tipo 1 aparece con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes y representa aproximadamente el 10% de los casos de diabetes a nivel mundial. La esperanza de vida media de una persona con diabetes del tipo 1 es 15 años inferior a la de la población general.
- Diabetes del tipo 2 es un trastorno metabólico causado por la incapacidad del organismo de producir suficiente insulina o de utilizarla correctamente. La diabetes del tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad con un 90% al 95% de los casos. La diabetes del tipo 2 se puede controlar con dieta y ejercicio físico, medicación oral y, en muchos casos, con insulina. Numerosos estudios clínicos indican que la obesidad y el sobrepeso se asocian a un mayor riesgo de contraer la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 suele aparecer en adultos mayores de 40 años. Las personas con riesgo de contraer la diabetes de tipo 2 deben seguir las recomendaciones habituales para prevenir esta enfermedad.
- Diabetes gestacional: aparece exclusivamente durante el embarazo. Al igual que la diabetes de tipo 2, la diabetes gestacional es un trastorno metabólico causado por la incapacidad del organismo de producir suficiente insulina o de utilizarla correctamente. Pero a diferencia de los demás tipos de diabetes, la diabetes gestacional puede aparecer temporalmente y normalmente desaparece tras el parto. No obstante, las mujeres que experimentan una diabetes gestacional están expuestas a un riesgo mayor de desarrollar más tarde una diabetes del tipo 2 y deben seguir las recomendaciones para habituales para prevenir esta enfermedad.
Para controlar la enfermedad, las personas que sufren diabetes deben tomar insulina. La cantidad de insulina administrada se debe equilibrar con la ingesta de alimentos y las actividades diarias y los niveles de glucemia se deben comprobar regularmente. Muchas veces, las personas que sufren diabetes tiene demasiada o demasiado poca glucosa en sangre Es importante controlar de forma óptima la glucosa ya que un control deficiente de la misma puede producir complicaciones agudas a causa de los niveles de azúcar en sangre demasiados bajos (hipoglucemia) o demasiados altos (hiperglucemia) con la consiguiente cetoacidosis. En este caso sería necesario un tratamiento hospitalario. Si el control se realiza de forma inadecuada durante un periodo prolongado, la diabetes puede producir ceguera, fallo renal y hacer necesaria la amputación. Además, juega un papel importante en la aparición de enfermedades cardiovasculares e impotencia.
Actualmente no existe ninguna cura para la diabetes. El tratamiento de la diabetes consiste en tomar insulina y controlar de forma óptima la glucemia.