Muchas veces en la vida nos enfrentamos a situaciones en las que es normal cuestionarnos ¿por qué a nosotros?, ¿alguien más debe enfrentar lo mismo?, si no soy el único ¿dónde están los demás? Nos damos cuenta entonces que, aunque cada persona es un universo diferente muchas veces vivimos vidas paralelas, en las que, aunque nuestros caminos nunca se unan, recorremos un trayecto bastante similar.

Es el caso de Elizabeth y Gustavo, dos personas que, aunque sus caminos no se cruzan, han vivido de forma paralela su experiencia con la diabetes, un grupo de condiciones con las que viven alrededor de 12 millones de personas en Latinoamérica y, específicamente en México, más de 6,4 millones

[1].

 

Diabetes sin Límites

 Hablar de diabetes en México es sinónimo del mayor problema que enfrenta ese país en torno a la salud pública; aproximadamente uno de cada 10 adultos ha sido diagnosticado con alguna forma de diabetes1. Ante esta realidad, era necesario contar con un plan integral que permitiera a personas con diabetes tanto de tipo 1 como tipo 2, una solución de fácil acceso y que brindara mayor control a su condición.

Así nació nuestro programa Diabetes Sin Límites, el cual permite rentar, a un precio asequible, una microinfusora de insulina para el control y monitoreo de la diabetes, con asesoría disponible 24/7 sobre el uso del equipo, brindando grandes ventajas para sus usuarios, entre ellas: la posibilidad de tener una alimentación más flexible, mayor control de la hemoglobina glicosilada, menos episodios de hipoglicemia, mejor previsibilidad, menos inyecciones, y acceso a tecnología innovadora para el tratamiento de la diabetes.

Esta oportunidad es también algo que tienen en común Gustavo Arvizu y Elizabeth Sánchez: más allá de vivir con diabetes, ambos se han beneficiado del programa Diabetes Sin Límites y, con ello, han transformado el manejo de su condición con mayor libertad.

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¿Cetoacidosis?

Ese fue el diagnostico que recibió Elizabeth el mismo día que le dijeron que tenía diabetes. La cetoacidosis diabética (CAD) algunas veces es el primer signo de diabetes tipo 1 en personas que aún no han recibido el diagnóstico[2]. “Costó mucho controlarme los primeros años; usé pastilla, pasé por la insulina inhalada, después empecé con la insulina inyectada y finalmente, hace 9 meses, descubrí la bomba de insulina a través del programa Diabetes Sin Límites. Antes de conocer el tratamiento de la microinfusora, yo me inyectaba cinco veces al día. Usaba insulina en la mañana y la noche, y cada vez que comía desayuno, almuerzo y cena. A veces, la incomodidad de la aplicación ocasionaba que yo no me inyectara; prefería tener un alza en mi glucosa que hacerme otro piquete”, nos cuenta Elizabeth.

 

En casa de herrero…

Gustavo es médico, y aunque no trata directamente la diabetes, en su área de imagenología (conjunto de técnicas y procedimientos que permiten obtener imágenes del cuerpo humano con fines clínicos o científicos[3]) sí trata muchas de sus complicaciones y, de forma indirecta, con su tratamiento. Ver tan de cerca las graves consecuencias del mal cuidado de la diabetes, lo motivó a investigar cuáles eran sus opciones. Así,  hace menos de un año, a través de búsquedas en internet y la ayuda de su endocrinólogo, conoció el programa Diabetes Sin Límites y el tratamiento con la bomba de insulina, con el que ha podido combatir las hipoglicemias.

 

Aprende cómo reducir el riesgo de desarrollar complicaciones de la diabetes tipo 1 a largo plazo.

“Mi problema principal es que estaba sujeto a las hipoglicemias y me hicieron llegar cuando menos unas tres veces al hospital, al servicio de urgencias; y en casa, mi esposa siempre estaba asustada por tener un esposo que se está desmayando y sin saber qué hacer –ella no es médico”, comenta Arvizu.

A Elizabeth y a Gustavo –ambos atletas y profesionales activos, con estilos de vida paralelamente distintos– se unen cada vez más personas en México que se benefician del programa Diabetes Sin Límites y del uso de la bomba de insulina, mejorando el control de su glicemia y retomando los placeres más simples de la vida: viajar con más tranquilidad, para Gustavo, y comer con moderación uno que otro dulce, confiesa Elizabeth.

Si vives en México y quieres saber más sobre el programa Diabetes Sin Límites, visita www.diabetessinlimites.com e infórmate a través de nuestra comunidad online @MásCercaMéxico. Tú también puedes llevar una vida activa y flexible, con menos limitaciones, a pesar de la diabetes.

[1] https://www.ft.com/content/e082c92a-31b6-11e7-9555-23ef563ecf9

[2] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000320.htm

[3] http://definicion.de/imagenologia/