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¿Quién no soñó alguna vez con ser astronauta, bombero o futbolista? ¿Cuántos días pasamos en nuestra niñez pensado en todo aquello que queríamos ser cuando fuéramos adultos? En esos mundos fantásticos de la infancia en los que todo es posible y en donde todos los sueños parecen alcanzables. Sin embargo, en ocasiones esos sueños se pueden ver limitados por condiciones que generan ansiedad y miedo.

Para algunos estas preocupaciones empiezan a temprana edad, cuando se enfrentan al reto de vivir con diabetes y deben superar ciertos obstáculos para alcanzar sus metas. Sin embargo, la vida nos pone ejemplos de personas, quienes a pesar de su corta edad, son ejemplo vivo de que cuando se quiere, se puede.

Andreti Leal Guerra

Quizás recuerdes a Andreti Leal Guerra, un adolescente mexicano diagnosticado a los 3 años con diabetes, y sobre quien publicamos hace algunos meses su historia de vida, ¿la recuerdas? Andreti, sabe desde muy corta edad que la persistencia y dedicación hacen que cada día esté más cerca de sus sueños.  “Cuando comencé a jugar fútbol, mi sueño era estar en una cancha profesional. En ocasiones, hubo quién no creía en mí y me pusieron límites por tener diabetes. El reto fue seguir y demostrar que, si se puede”, nos comentó en aquel entonces. Su testimonio es sin duda una inspiración para cientos de jóvenes que viven con diabetes tipo 1 y que deben enfrentar el desconocimiento de otros niños y en ocasiones de adultos, con respecto a esta condición.

“Muchos te dicen que te vas a morir si comes dulces” recuerda Andreti de su niñez, resaltando la poca información y conocimiento sobre la diabetes en su país, en donde la educación al respecto es escasa. Hoy en día la bomba de insulina es su principal aliada para tener un control de sus niveles de glucosa, mientras sigue soñando con ser un gran futbolista y mantiene su sonrisa contagiosa.

María de los Ángeles

La falta de información sobre la diabetes en la infancia es una realidad que muchos niños y jóvenes deben aprender a enfrentar, y es exactamente lo que hizo María de los Ángeles, una joven colombiana diagnosticada con diabetes tipo 1 desde muy pequeña, quien también nos contó hace un tiempo su historia. Hoy con 15 años, sabe que su condición no la hace diferente a nadie. “A mí no me gusta que me excluyan o que digan que porque tengo diabetes no me exigen igual. A mí me gusta que me exijan como a otras personas. Yo tengo diabetes y me tengo que cuidar, pero no significa que no puedo hacer algo”, dice esta campeona de gimnasia, que hoy al igual que Andreti, disfruta las ventajas que le brinda su bomba de insulina.

Micaela

Micaela también sueña con ser una gran deportista. Esta joven argentina usa su bomba de insulina mientras practica Hockey, su deporte favorito. Ella sabe que puede jugar sus partidos enfocada 100% en cada anotación, porque su bomba se encarga del resto. “Hace dos años que tengo la bomba de insulina porque mi doctora me dijo que podía tener más libertad. Ahora puedo comer lo que cualquier persona comería, por ejemplo, torta. No me tengo que inyectar todos los días. Con la bomba de insulina todo es más fácil. Cuando juego Hockey me la dejo puesta, al final de los partidos mido mis niveles y siempre estoy bien” cuenta Micaela con alegría.

Para esos jóvenes promesa del deporte, los sueños no tienen límites y su vida sigue mejorando gracias a la tranquilidad que les brinda su bomba de insulina.

Dicen por ahí que el deporte es salud y que es la verdadera fuente de la juventud. ¿Vives con diabetes y practicas algún deporte?, queremos conocer tu historia, compártela con nosotros.