Lo hemos oído hasta el cansancio: la alimentación adecuada es una de las bases para el buen control de la diabetes. Pero ¿en qué consiste la buena alimentación para quienes vivimos con esta condición? En este Día del Nutriólogo y en reconocimiento a los profesionales y especialistas que nos ayudan en nuestra alimentación, queremos recordarte algunas ideas claves para que comer siga siendo un placer, si vives con diabetes.

Lo más importante: la alimentación debe ser sana y equilibrada, es decir, debe proporcionar las calorías que requieres para tener el peso adecuado, según cada persona. En el caso de niños y adolescentes, debería permitirles crecer y desarrollarse sin problemas. En las mujeres embarazadas y en proceso de lactancia, los nutrientes deben atender a sus necesidades especiales, y en todos los casos prevenir (o tratar) complicaciones como la hipoglucemia o cualquier complicación crónica[1].

Según el Instituto Nacional de la Diabetes de los Estados Unidos, una alimentación saludable incluye[2]:

  • Limitar alimentos con alto contenido de azúcar y el consumo de alcohol
  • Prestar atención a cuántos carbohidratos ingerimos
  • Incorporar la mayor variedad posible de alimentos integrales, frutas y vegetales a nuestra dieta
  • Consumir menos grasas
  • Comer porciones pequeñas a lo largo del día
  • Disminuir el consumo de sal

Estas sugerencias, de manera general, tienen como meta mantener el peso en límites adecuados así como tener un buen control de la tensión arterial y de las grasas (o lípidos) en sangre, todo ello necesario para mantener la calidad de vida de quienes vivimos con diabetes.

Cumplir estas recomendaciones no significa renunciar a la comida alta en calorías y azúcares que te gusta, pero sí implica comerla en porciones más pequeñas o con menos frecuencia. Te recomendamos siempre hablar con tu médico de confianza, tu nutriólogo y su equipo para crear un plan de alimentación que satisfaga tanto tus necesidades como tus gustos.

Hay alimentos que deberás evitar pues son los mejores aliados de las complicaciones. Entre ellos están las frituras y golosinas ricas en grasas saturada o grasas trans; los dulces y helados; los enlatados y demás comidas altas en sal (y en sodio, en general), así como las gaseosas y bebidas energéticas. Recuerda que el agua es la mejor forma de mantenerte hidratado.

Sobre los carbohidratos, que constituyen entre 60 y 70% de las calorías totales de la dieta normal, ten presente que debes restringir los azúcares simples y preferir los complejos. Conversa con tu médico sobre el uso de edulcorantes. Es necesario aumentar el consumo de fibra, cereales y legumbres porque la fibra hace más lenta la absorción de los carbohidratos.

Descarga aquí nuestra guía fácil de carbohidratos

En cuanto a las proteínas (carnes, lácteos, huevos, entre otros), no deben sobrepasar el 20% de las calorías totales diarias en una dieta normal. Si has desarrollado neuropatía diabética, el consumo debe ser más bajo, cerca de 10%.

¡El tamaño de las porciones sí cuenta! Hay dos métodos sencillos que pueden servirte de referencia. Uno es utilizar objetos cotidianos o tu cuerpo para calcular el tamaño de una porción, por ejemplo:

1 porción de carne, pollo o pescado equivale al tamaño de la palma de tu mano
½ taza de pasta o de arroz cocinado equivale a un puño o al tamaño de una pelota de tenis
El otro método es dividir tu plato en tres partes: llena la mitad con verduras y vegetales sin almidón, una cuarta parte con proteínas (carne, pollo, etc.) y la última cuarta parte con granos y otro tipo de fuentes de almidón (como maíz o guisantes). Pregúntale a tu nutriólogo si puedes incorporar meriendas y cuáles son las porciones que ha calculado para ti.

Además, te recordamos que el complemento de una alimentación saludable es la actividad física que, entre otros beneficios, te ayudará a mantener controlados los niveles de glucosa en la sangre.



[1] https://www.fundaciondiabetes.org/infantil/208/recomendaciones-nutricionales

[2] https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/diabetes/informacion-general/nutricion-alimentacion-actividad-fisica