Como mujeres son muchas las dudas que nos surgen sobre nuestro cuerpo y la forma como éste cambia mientras vivimos el día a día de nuestra diabetes. La insulina, el control de carbohidratos, la actividad física y otros tantos factores que debemos tener en cuenta a diario nos hace olvidar algunos de esos aspectos que solamente las mujeres vivimos, como son los ajustes hormonales, el ciclo menstrual e incluso la menopausia. En el mes en el que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, aclaramos muchas de estas dudas.

Para muchas mujeres es una sorpresa la estrecha relación entre la diabetes y el ciclo menstrual.  Sin embargo, diferentes investigaciones, desde los años 70 [1] hasta ahora, han demostrado que las mujeres con diabetes tipo 1 tienen más inconvenientes con su periodo menstrual (ciclos largos, menstruación prolongada e intensa) que las que viven con esta condición [2].

No dejes que las hormonas te desequilibren

Las hormonas encargadas de regular el ciclo menstrual, progesterona y estrógenos, interactúan con la insulina, que como sabes, también es una hormona. Esto se traduce en un aumento de los niveles de glucosa en sangre durante unos 3 a 5 días alrededor de la fecha de comienzo del flujo menstrual. Si vives con diabetes, esta información es muy importante para tomar las precauciones del caso y si necesitas administrarte insulina tal vez requieras corregir tus dosis de acuerdo con estos cambios hormonales.

¿Sabías que la progesterona es la responsable de que tengamos esos antojos inmensos de comer dulces durante los días de la menstruación? No dejes que ese pico hormonal arruine el cuidado que debes tener con tus carbohidratos para mantener tu glucosa en tu rango saludable. Conversa con tu médico y/o nutriólogo para aprender a controlar la ansiedad que produce el deseo de comer dulces durante esta época del mes.

¿Retrasos en tu ciclo?

Por otro lado, la diabetes también podría generar retrasos en tu periodo menstrual. El estrés, el uso de la insulina y la adaptación del cuerpo a esta hormona pueden ser los responsables de esos pequeños desajustes. Una vez regulada la glucosa y teniendo clara cuál es la cantidad adecuada de insulina, las menstruaciones deberían volverse regulares. Desde luego, el control médico es esencial: la diabetes mal monitoreada puede causar irregularidad en el flujo menstrual (en la aparición de la primera regla o en los periodos posteriores) por lo que es necesario un excelente control metabólico.

La menopausia y el ciclo fértil

En el otro extremo del ciclo fértil también hay informaciones: varias investigaciones sugieren que la diabetes está asociada con una llegada más temprana de la menopausia, o con trastornos que podrían afectar nuestra capacidad de tener hijos, como es el caso del ovario poliquístico [3].

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La buena noticia es que hay tratamientos que pueden regular y tratar estos riesgos. Por eso es importante estar bien informadas para saber cómo actuar.

Algunas recomendaciones útiles:

  • Obsérvate, conoce tus signos antes y durante la menstruación. Así te será más fácil establecer un patrón regular para que puedas actuar. Toma nota de todo lo que ocurra y compártelas con tu médico.
  • Mantente activa: no hace falta que te insista sobre la importancia de la actividad física para quienes vivimos con diabetes. Consulta con tu médico para que juntos puedan diseñar una rutina que acorde con tus necesidades.

Ahora ya sabes cómo la diabetes influye sobre tu ciclo menstrual y tu cuerpo, pero, sobre todo, sabes que puedes controlar la situación. Siempre puedes contar con el apoyo de tu médico o ginecólogo quienes te acompañaran en todo el proceso de conocer los cambios que la diabetes puede provocar en tu cuerpo.

 

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[1] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1820347/pdf/brmedj02167-0015a.pdf

[2] http://scielo.sld.cu/pdf/end/v21n1/end04110.pdf

[3] http://www.diabeticconnect.com/diabetes-information-articles/general/335-the-facts-about-menstrual-cycles-and-blood-sugar-levels