Diabetes y estado de ánimo - Medtronic Hypoheroes

DIABETES Y ESTADO DE ÁNIMO:
LA PERSPECTIVA DE UNA MADRE

Nadie te prepara para esto en el momento del diagnóstico. Te enseñan a inyectar insulina, a utilizar la bomba, a medir la glucosa en sangre, a contar hidratos de carbono. Te explican cómo afectan los distintos alimentos al nivel de glucosa en sangre, te dicen que el ejercicio y ciertos medicamentos también influyen. Si tienes un poco de suerte, tal vez te cuenten que las hormonas del crecimiento pueden afectar a los niveles de glucosa y, ya si tienes mucha, puede que alguien te advierta de que el estrés también repercute. Pero nadie te contará de qué manera influirán las hipoglucemias y la diabetes en tu estado de ánimo y en el de tus seres queridos. Tras investigar sobre el tema, tan solo encontré un artículo del año 2006 sobre la diabetes de tipo 2 masculina y el estado de ánimo, y una referencia puntual a la investigación desarrollada sobre el vínculo entre la depresión y la diabetes de tipo 1, pero nada sobre los cambios de humor cotidianos.

Y yo aquí, de pie ante mi hijo de tres años que patalea enfadado y frustrado, me pregunto: “¿No es más que un niño rebelde? ¿Se porta mal y se enfada por culpa de la diabetes? ¿O es simplemente que su nivel de glucosa en sangre está alto? ¿O bajo?”. Impartir disciplina resulta difícil en esos momentos.

Vamos al parque, a mi hijo le surge un pequeño percance con un amigo y viene hecho un mar de lágrimas. Casi puedo sentir cómo me juzgan los ojos de la otra madre. Pensará: “Ya estamos otra vez…”. Pero lo único en lo que pienso yo es: “¿Cuánto habrá caído el nivel de glucosa ahora?”.

MEDTRONIC HYPHEROES SHOOT 28-9-16

La frase preferida de amigos y parientes bien intencionados se convierte en: “No puedes permitir que la diabetes le sirva siempre de excusa. Siempre le dejas salirse con la suya”. Y a mí, me entran ganas de contestarles: ¿Nunca te pones de mal humor cuando tienes hambre? Multiplícalo por mil. Eso es lo que siente el niño cuando su glucosa en sangre es baja”.

La gente se da mucha prisa en justificar que la mala conducta de sus hijos se debe a que han ingerido mucho azúcar en una fiesta y, sin embargo, la realidad es que la glucosa de esos niños probablemente apenas roce el máximo de lo que se considera un nivel normal de glucosa en sangre. ¿Por qué es tan difícil entender que cuando un niño con diabetes de tipo 1 se come un bocadillo y el nivel de glucosa en sangre se le dispara a 235mg/dL puede comportarse también un poco mal?

Cualquiera que conviva con una persona con diabetes de tipo 1 afirmará, sin lugar a dudas, que la diabetes afecta al estado de ánimo. Las hipoglucemias suelen dar lugar a sentimientos de tristeza, mientras que un nivel elevado de glucosa en sangre suele provocar frustración y rabia. Sin embargo, si preguntamos a muchos adultos con diabetes de tipo 1, las respuestas siempre varían, como sucede con todos los síntomas del tipo 1. Muchos me han respondido que después de una bajada grave o de un nivel de glucosa alto prolongado, no recuerdan siquiera haber discutido o sufrido cambios de humor.

Un método que habitualmente utilizo con mi hijo es pedirle que pare y que me diga cómo se siente. Estoy segura de que a medida que crezca y se acerque a la adolescencia, sus reacciones disminuirán y tal vez desaparezcan, pero por ahora lo único que espero, es que aprenda a identificar a qué se deben, lo cual me servirá también a mí para entenderlas mejor. Y con respecto a la adolescencia, no estoy segura de estar preparada para afrontarla. ¡No quiero ni imaginarme el efecto que puede tener una combinación de hormonas y niveles de glucosa sobre el estado de ánimo!

Michelle Wridgeway