Consejos para el colegio - Medtronic Hypoheroes

CONSEJOS PARA
EL COLEGIO

Dejar a un hijo con diabetes de tipo I por primera vez en el colegio es probablemente una de las tareas más difíciles para cualquier padre. Delegar el control no es algo que se nos dé especialmente bien a muchos de nosotros.

Lo único que de verdad sirve para aliviar el temor es poner en práctica el viejo lema de las Guías Scouts: estate siempre preparado.

Hay algunos buenos consejos que se pueden tener en cuenta si tu hijo/a va a asistir por primera vez al colegio:

1. Infórmate de si existe alguna ley que proteja a tu hijo/a en el colegio.
La legislación de muchos países exige que el colegio disponga de un plan de acción por escrito o al menos ofrece condiciones y exenciones especiales para la celebración de exámenes si el alumno tiene un nivel alto o bajo de glucosa en sangre antes de un examen o prueba.

2. Pide cita con el director del colegio antes de inscribir a tu hijo/a.
Averigua si el colegio dispone de algunas normas relacionadas y si ya hay alumnos o profesores que tengan diabetes de tipo I. ¿Hay personal de enfermería en el colegio? Y si es así, ¿qué funciones tiene? Si no, ¿hay alguien capacitado para administrar inyecciones de insulina o glucagón en caso necesario?

3. Averigua quién será el profesor de tu hijo/a. Concierta una cita antes de que empiece el curso e insiste en explicarle qué debe hacer, especialmente, cómo tratar una hipoglucemia.
Habla también con los profesores de educación física, música y arte, etc. (Este proceso debe repetirse cada año, siempre que cambie el profesor de la clase. Pregunta unos meses antes de acabar el curso quién será el profesor el año siguiente para poder informarle y darle las instrucciones antes).

4. Prepara notas para el profesor. Incluye información como la cantidad de insulina que hay que administrar con las comidas y para las correcciones o cómo tratar una hipoglucemia. Incluye también información sobre el modo de responder a las alarmas de la bomba o del monitor de glucosa. No olvides indicar de forma muy visible los números de contacto en caso de emergencia, incluido el número del endocrino y del personal de enfermería que controle la diabetes del niño.

5. Prepara varias hojas de identificación por si se produce una urgencia. Deben incluir una foto de tu hijo con la mención diabetes insulinodependiente en negrita junto a la imagen. Las hojas deben especificar cómo tratar una hipoglucemia, los datos de contacto en caso de emergencia y los datos del seguro médico, si procede. Pregunta si puedes colocarlos en el aula de tu hijo, en la sala de profesores, en el centro de deportes, etc.

6. Deja un kit de suministros de emergencia en el colegio, ya sea bajo llave en la clase, en la sala de profesores o en la secretaría. Puedes incluir: comprimidos de glucosa para la hipoglucemia, gel de glucosa, inyecciones de glucagón, un glucómetro adicional, agujas y tiras reactivas, pilas de repuesto para el glucómetro y la bomba. También puedes añadir inyecciones adicionales, suministros de la bomba y un dispositivo de inserción. Pide guardar un vial de insulina en la nevera. La caja debe llevar una foto de tu hijo, con su nombre y los datos de contacto en caso de emergencia.

7. Organiza una charla en la clase de tu hijo, a principios de curso. Es increíble lo atentos y observadores que pueden ser los demás niños, si entienden la enfermedad. Los amigos pueden avisar a los profesores de cualquier signo de alerta de una hipoglucemia.

8. Mantén los canales de comunicación con el colegio, abiertos y positivos. Si no estás conforme con algo que haya sucedido en el colegio, háblalo y mantén un tono cordial.

9. Si puedes, pon en marcha el control remoto de glucosa. Te servirá para aliviar la preocupación, pero no olvides informar a los profesores de que puedes controlar la glucosa
a distancia.

Ceder el control nunca es fácil, pero una cosa está clara: si conseguimos estar preparados y mantenernos positivos durante la etapa escolar de nuestros hijos, crearemos un entorno constructivo y feliz para ellos y crecerán con una visión positiva y responsable de su enfermedad.

Michelle Wridgeway, madre de un niño con diabetes de tipo I