La vida tiene constantes cambios y retos, pero depende de cada uno de nosotros la forma como asumimos cada uno de ellos. Para muchas personas, afrontar un diagnóstico de diabetes tipo 1 puede ser un gran obstáculo, sin embargo, para Julieta Martinez fue precisamente su condición la que la impulsó a ir más allá y comenzar un increíble camino hacia la innovación social.

A sus cortos 16 años, esta joven chilena es un ejemplo de superación y liderazgo, tras ser elegida dentro de los jóvenes más influyentes de Chile en el 2019. Gracias a su bomba de insulina y su gran vocación social, Julieta ha logrado escalar a grandes escenarios regionales y mundiales, como lo fue su intervención como speaker en el Festival Internacional de Innovación Social 2019, en el contexto de la COP 25 (órgano de decisión supremo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático).

Hoy te contamos la historia de cómo Julieta pudo transformar el diagnóstico de DT1 que recibió a los 4 años, para conformar una plataforma social inspiradora que trabaja por visibilizar y conectar a los jóvenes para generar un impacto social y el acceso a nuevos dispositivos médicos en su país.

Así empezó su historia

Para Julieta no existe un recuerdo de su vida sin diabetes. “En mis recuerdos de pequeña siempre hay un medidor cerca” -comenta. Como médico, su padre estuvo siempre atento al seguimiento de su condición desde el momento del diagnóstico, sin embargo, Julieta siempre quiso más libertad. Desde muy pequeña trató de aprender todo lo que pudo para ser independiente y no representar un trabajo extra para sus papás.

“No quería que se pararan en la madrugada porque yo tenía una hipoglicemia. Entendí que siempre se puede salir adelante, que la voluntad y el buen ánimo son el mejor tratamiento”.

La bomba cambió mi vida en todos los sentidos

Adquirir la bomba de insulina le dio a Julieta mucho más de lo que esperaba. No solo pudo tener esa independencia que tanto estaba buscando, sino que a su vez despertó su interés por ayudar a otros jóvenes a tenerla. Explica que cuando la bomba de insulina llegó a Chile, ella fue una de las primeras niñas en adquirirla. “La bomba me dio una gran independencia. Por ejemplo, por primera vez pude dormir en la casa de una amiga. Para mí eso fue una cosa tremenda”.

Ese bienestar la hizo reflexionar: “En ese momento me sentí incómoda porque tenía la bomba, pero había niños en mi ciudad, en mi país, que no podían tenerla. Me preguntaba ¿tengo yo más derechos que esos niños? La sensación de impotencia era profunda. No podía ser así. Veía mi entorno y sentía que tenía que hacer algo. Me decía ¡yo no quiero ser el 1% de los niños en Chile que tenga la bomba. ¡Quiero que todos la tengan y además sé que en muchos países este tratamiento está de dentro de los planes de salud!”, expresa Julieta.

Innovación social al alcance de los jóvenes

Julieta aún recuerda cuando a los 12 años participó en una marcha en su país en la que se pedía un mayor acceso a la bomba de insulina. Allí de unión a un grupo de pacientes que trabajan por mejorar la calidad de vida de personas con diabetes. “Sentí por primera vez que estaba haciendo algo potente y bonito”.

Al participar en foros inter-escolares de innovación y eventos divulgativos conoció a otros niños con diabetes. Al preguntar sobre las razones para que no tuvieran bombas de insulina encontró respuestas variadas pero algunos temas comunes: “Me di cuenta de que el mayor problema era el miedo de los papás a cambiar”.

Julieta cuanta que la mayoría de los jóvenes le decían con frustración “No se puede”, sin embargo, ella seguía intentando ir más allá. Recuerda que muchos de ellos estaban dispuestos a tener las bombas, pero también estaban limitados por el miedo de los papás a la capacitación. “Allí empecé a buscar opciones: con quién se tiene que hablar para hacer capacitación, dónde hacer alianzas para lograr que la bomba llegue a más personas…etc.”, comenta.

El inicio de Tremendas

La formación en innovación social despertó en Julieta la idea de encontrar alternativas posibles a estos problemas de acceso a la terapia. Así surgió Tremendas, una plataforma que, en palabras de Julieta, “es una vitrina en donde mujeres jóvenes empoderadas pueden mostrar sus talentos en arte, música, ciencia, tecnología y mucho más, vinculados con causas sociales”.

-Cuando tenía 12 años sentía impotencia y no podía hacer nada. Ahora con Tremendas, como organización estamos entregando un mensaje de esperanza, motivador, con historias de mujeres muy jóvenes que decidieron hacer el cambio.

Julieta reconoce que buena parte de la libertad e independencia que le ha permitido hacer todo este trabajo de liderazgo se debe a la bomba de insulina: “La bomba me ha facilitado las actividades y ahora tengo la otra versión, que es aún mejor. Hago mucho deporte y participo constantemente en charlas, conversatorios, marchas, eventos, y nunca he tenido ninguna complicación”.

Su mensaje sigue llegando cada vez a más jóvenes que viven con diabetes es un país. “Si tuviera que convencer a alguien le diría que nunca me he sentido más libre que usando la bomba de insulina. Me entreno, salgo mucho con amigas, a cumpleaños, a correr y la bomba está allí, es mi compañera inseparable que me ayuda constantemente. Algunas veces cuando me suena en la mañana le digo “ya cállate” como si fuera una persona, como si fuera un hermano. De hecho, tiene nombre: mi bomba se llama Melvin”.

¿Qué mensaje darías a los niños que están siendo diagnosticados hoy?

“Les diría que a todos nos toca superar obstáculos, todos tenemos barreras. A mí me tocó la diabetes. Lo importante es cómo nos hacemos parte del cambio. No te quedes en lo que no puedes hacer: quédate en todo lo que sí puedes hacer. No hay personas normales, nada te impide lograr tus sueños. Solo hay que tener disciplina, organización y respeto a tu condición, porque ya sabes que está allí y que te debes cuidar. Pero debes decidir qué vas a vivir con ella y no para ella. La independencia es sumamente importante y recuerda mantener la esperanza y demostrar que puedes ser un ejemplo. En unos años verás que lo lograste y que puedes inspirar a otros”, comenta con alegría.